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Priligy, de la farmacéutica Janssen-Cilag, es el primer medicamento contra la eyaculación precoz, su principal elemento es la dapoxetina, que actúa sobre uno de los neurotransmisores relacionados con la eyaculación. Priligy se ha anunciado como un hito farmacéutico en las campañas publicitarias, tanto en las noticias de televisión, prensa y radio se han mostrado únicamente sus bondades, sin embargo, el consumidor apenas dispone de información objetiva sobre este nuevo medicamento. El uso de un medicamento como priligy conlleva ciertos riesgos.
Priligy ha demostrado una cierta utilidad en el tratamiento de la eyaculación precoz en hombres de entre 18 y 64 años siendo capaz de multiplicar por tres o por cuatro el tiempo que un hombre está en erección sin eyacular. Cabe subrayar que al tratarse de un medicamento es casi imposible que se escape de efectos adversos.
Priligy requiere receta médica para su venta en farmacias, por lo que si pueden comprarla por internet o sin receta, lo que les estarán vendiendo serán placebos o medicamentos robados o adulterados, mucho cuidado con esto.
Sólo se puede adquirir si tu médico, tras realizar una exploración médica exhaustiva para minimizar los posibles riesgos, considera que su uso está indicado y que puedes tomarlo. Tu historia médica ayudará a descartar riesgos como son los ya famosos efectos secundarios, contraindicaciones, etc.
El desmayo, que es una pérdida transitoria de la conciencia producida por una caída brusca de la presión arterial, es uno de los efectos adversos más frecuentes de priligy. Los desmayos suelen ser precedidos de una sensación de mareo acompañada de visión borrosa, debilidad, ruido en los oídos, palidez, sudoración y náuseas. A veces sólo se experimentan éstos síntomas sin producirse el desmayo. Otras veces permiten que la persona pueda sentarse o recostarse antes de perder la conciencia, pero no siempre da tiempo de esto.
Priligy está contraindicado en personas con determinados problemas de corazón, así como en pacientes que sufran insuficiencia renal grave o insuficiencia hepática moderada.
Puede interactuar con el alcohol, las drogas y otros medicamentos, por ejemplo, fármacos usados para tratar depresión, ansiedad o problemas psicóticos, y también con antivirales o medicamentos contra las infecciones por hongos. Si tu médico va a prescribirte priligy y estás tomando algún otro medicamento, no olvides mencionarlo para asegurar que no exista interacción peligrosa alguna.
Priligy se presenta en forma de comprimidos, en 2 presentaciones: 30 y 60 miligramos.
La dosis recomendada es de 30 mg de 1 a 3 horas antes de la relación sexual, su efecto se prolonga durante alrededor de tres horas. De hecho, el efecto comienza a ser perceptible a los 16 minutos, pero conviene esperar una hora para que los niveles en la sangre sean óptimos.
Si el efecto es insuficiente y no hay efectos adversos, puede intentarse la dosis de 60 mg.
La dosis de 60 mg NO debe intentarse si con la dosis de 30 mg se produjo desmayo o sus síntomas previos, ya que este efecto aparece de forma más intensa conforme la dosis es mayor. No debe tomarse más de una vez cada 24 horas.
Si una persona que ha tomado priligy experimenta alguno de los síntomas que anuncian un desmayo, hay que actuar con rapidez: debe recostarse inmediatamente, de forma que su cabeza esté más abajo que el resto del cuerpo, se puede recostar y subir los pies en una almohada o bien, sentarse con la cabeza entre las rodillas hasta que pasen los síntomas.
Es importante tener en cuenta que éste es un medicamento nuevo en el que la farmacovigilancia es especialmente importante, por lo que es de vital importancia notificar a tu médico cualquier efecto adverso o no esperado que aparezca durante el tratamiento.
Con este nuevo tratamiento, el paciente aumenta el control sobre su eyaculación, incrementa la duración de las relaciones sexuales, a la vez que reduce la angustia, la preocupación y frustración que provoca este trastorno, no sólo en el hombre sino también en su relación de pareja, aumentando la satisfacción sexual.
El precio de este medicamento en el mercado europeo es de alrededor de 35 €, con tres comprimidos de la dosis de 30 mg en su tratamiento inicial.
La eyaculación se produce en respuesta a una serie compleja de estímulos fisiológicos y psicológicos interconectados entre sí que tienen lugar en una serie de neurotransmisores del sistema nervioso central. Se ha demostrado que actuar sobre estos neurotransmisores puede tener un efecto inhibidor sobre la eyaculación, lo que explica tanto el aumento de control como la prolongación del tiempo que trascurre hasta la misma.
En los ensayos de este medicamento participaron más de 6.000 hombres con eyaculación precoz y sus parejas. En cuatro estudios se examinó el efecto de priligy en dosis de 30 mg o 60 mg tomadas de 1 a 3 horas antes de la relación sexual, en comparación con el efecto de un placebo.
Los participantes en los ensayos eran de 18 años de edad como mínimo con antecedentes de eyaculación precoz en los 6 meses anteriores a la inclusión en el estudio. Se demostró que es eficaz en todos los componentes de la eyaculación precoz.
Los que recibieron el medicamento manifestaron que, en general, su eyaculación precoz había disminuido significativamente en comparación con los que recibieron placebo.
También se observaron aumentos significativos del grado de satisfacción con el acto sexual y del control de la eyaculación en los grupos de dapoxetina en comparación con los grupos de placebo.
Las mejoras del control de la eyaculación y del grado de satisfacción con el acto sexual se mantuvieron en aquellos que participaron en un período de extensión de 9 meses de los dos estudios clínicos llevados a cabo en Estados Unidos.
La angustia personal asociada al momento de la eyaculación disminuyó. Las parejas femeninas de los pacientes también dijeron que el control de la eyaculación de sus parejas, su grado de angustia relacionada con la eyaculación precoz y su propia satisfacción con el acto sexual habían mejorado significativamente.
Después de 24 semanas de tratamiento en el estudio europeo, las valoraciones de las parejas referentes a la eyaculación precoz de sus parejas masculinas fueron similares a las comunicadas por las parejas de los varones que no sufren eyaculación precoz.
La eficacia de priligy se manifiesta desde la primera administración del medicamento aunque algunos pacientes no notaron su efecto sino hasta después de varias tomas.